Familias Reconstituidas (Madrastras/ Padrastros)


La pareja Rodríguez después de diez años de amor incondicional, deciden separarse por diversas razones, una de ellas “diferencia de caracteres”, no obstante de ese amor tan especial y cuando estaba en lo más alto de su momento tuvieron a Pedro. Actualmente Pedro tiene 7 años de edad, sus notas hasta el momento son buenas.

Después de los procesos legales, la custodia de Pedro es de la madre; el padre tiene derecho de visita cada fin de semana.

Luego de varios meses de diversión en el nuevo departamento de papá, Pedro se encuentra con una sorpresa éste tiene una nueva pareja, ahora el siente temor de que su padre no lo quiera, además que en la mayoría de sus e-books ha leído que las madrastras no son muy agradables.

Como vemos en esta historia hay un poco de realidad, pero si miramos las estadísticas actuales los divorcios se están volviendo parte de nuestro diario vivir, la idea de la familia de padres e hijos se esta transformando en padres,  madres, madrastras y/o padrastros, hijos y en algunos casos hermanastros.

Al transcurrido el tiempo de una separación la mayoría de los padres elaboran un duelo por la perdida de su cónyuge, después de elaborado el duelo, los padres deciden continuar con sus vidas, para muchos incluye encontrar una nueva pareja, donde puedan volver a creer en la idea de que será “amor eterno”.

En algunos casos los padres sienten temor que su próxima pareja, no pueda cumplir con el rol de crianza de un menor (entiéndase infante, niño/niña y adolescente).

Los padres, que toman la decisión de presentar su nueva pareja a sus hijos, es porque se sienten seguros con su nueva relación, saben de antemano que su hijo aceptará a su nueva relación. Es posible que le brinden detalles, para que pueda ganarse al niño.

La mayoría de los niños vivencia esto como una amenaza a la idea “papá y mamá algún día volverán”, como padres debemos ser conscientes que esa nueva pareja no siempre será de agrado para nuestros hijos, pero el amor de esta nueva relación hará que el niño acepte y comprenda que papá o mamá se dará otra oportunidad donde “quiere ser feliz”.

Estas nuevas relaciones que establecerán nuestros hijos con nuestras nuevas parejas necesitan un combo de tolerancia, paciencia y sobre todo agrandado de capacidad de establecer relaciones sanas, porque nuestros hijos necesitan sentirse seguros con esa nueva persona que entrará en sus vidas.

Después de una separación se dificulta la comunicación por diversos motivos, pero como padres adultos responsables, debemos entender que el niño necesita que sus padres se comuniquen para que el proceso de crianza marche en conjunto y no distorsionado. Si partimos de esta premisa nuestros hijos comprenderán que ambos padres estamos capacitados para brindarle amor y seguridad.

Llamarle papá o mamá… ¿quién decide si denominarlo con ese rol? es el menor, como padres no podemos imponer a nuestros hijos que nuestra pareja es su nuevo papá o mamá, porque nuestra nueva pareja, es nuestro nuevo acompañante emocional. Nuestra nueva relación debe entender que el niño ya tiene una mamá y papá y solo el vínculo que logren establecer con nuestros hijos los llevará hacer fuerte esa relación en formación, también comprender, que en ocasiones les pueden llamar por el nombre o atribuirle sencillamente “es la esposa de papá/ él esposo de mamá o sencillo el amigo(a)”.

Si nuestra nueva relación tiene hijos, no podemos obligarlos a quererse entre ellos la primera semana como hermanos, enfatizo es el vínculo quien logrará que ellos, lleguen a sentir ese amor incondicional que se logra con un hermano.

Los hermanastros pueden llegar a jugar o comunicarse en ocasiones, pero preferir a sus amigos de colegio, barrio y otros familiares cercanos, considero que con esto ya es un logro en la vía de establecer relaciones.

Debemos permitirles que expresen sus emociones negativas de celos y rabias, a través de la escucha activa. En lugar de llevarlos al punto de que las nieguen, porque se sentirán presionados a establecer una relación donde todavía no se sienten seguros. Además de sentir el temor de ser ellos mismos, por la ansiedad de ser castigados o lastimar a papá o mamá.

Recomendaciones para los padrastros y madrastras:

  • Respetar la relación de los hijos con sus padres.
  • Respetar la figura de la ex- pareja y de su actual pareja.
  • Buscar intereses en común, no rozando la manipulación, porque puede crear conflictos.
  • Incentivar el dialogo con los niños.
  • Mostrar el amor que se siente por la pareja, para que el niño vea que quieres a tu pareja (los niños aprenderán a respetar de la misma manera que nosotros lo hacemos hacia ellos).
  • Participar de las actividades sociales con los niños.
  • Establecer una comunicación con la ex- pareja de tu pareja (sé que en ocasiones no es fácil, pero por el bienestar de los niños, que observen que tratamos de respetar y comunicarnos con valores a sus padres, les dará a entender que somos personas agradables).
  • Recordar que si los padres toman una decisión, nosotros somos reforzadores en el proceso de crianza.

Con las nuevas relaciones algunos padres descuidan las visitas o tiempo con sus hijos a solas, tengan en cuenta que nuestros hijos necesitan de nuestro tiempo, espacio y cariño, porque somos nosotros las piezas principales en su capacidad para establecer vínculos seguros y duraderos.

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