¿Cómo enseñar a nuestros hijos autocontrol?


Inquietos, respondones, malcriados, no siguen indicaciones, entre otras conductas que indica la maestra detalladamente en el cuaderno de notas escolar. En la casa los padres dicen “es que no tiene control de él mismo, hace las cosas sin pensar”.

¿Qué es el autocontrol?

El autocontrol es una destreza que le permite al niño regular sus impulsos, emociones, sentimientos, acciones o simplemente la manera como responden a una situación en particular.

No se nace con el autocontrol, es algo que se aprende observando a sus figuras significativas (padres, madres y cuidadores), de otros niños o en la escuela. Cuando los padres son muy permisivos es el centro educativo donde se aprenderán normas, esperaran a guardar su turno y saber que toda la atención no es para ellos, además de realizar ejercicios de convivencia y tolerancia con sus coetáneos.

ninos_con_autocontrol_articulo_landscapeDurante los primeros años de vida los niños tienen poco autocontrol y somos los padres los encargados de autoregular sus respuestas e impulsos. A partir de los tres años el niño va logrando autocontrolarse, porque tiene mayor capacidad de flexibilidad, pensamiento y la destreza de esperar.

En ocasiones los niños pasan por una situación de estrés adicional, entonces pueden mostrar un comportamiento impulsivo ante la ansiedad que produce esa situación en particular. Entonces como padres debemos ser tolerantes y no esperar tanto autocontrol, después del acontecimiento validar sus emociones y reacciones, explicar que existen otras formas de respuesta ante situaciones particulares.

Recordemos que el autocontrol no es la represión de los impulsos y/o emociones, sino la canalización adecuada de esos comportamientos o estados que nos permite saber como y cuando reaccionar dentro de los límites de respeto para el otro y de acorde con la situación que se experimente.

Es primordial desarrollar el autocontrol desde tempranas edades, porque cuanto antes se desarrolle más efectivo será el autocontrol.

¿Por qué es importante el autocontrol?

  • Les permitirá solucionar situaciones no deseadas acorde a los límites.
  • Pueden decidir cómo, cuándo y dónde reaccionar ante una situación.
  • Si logran controlar sus impulsos aprenderán a planificar y organizar sus conductas.
  • Permite el desarrollo efectivo de las habilidades sociales, porque podrán ejecutar conductas y comportamientos deseados.
  • Es una destreza esencial para el logro de metas y objetivos personales.
  • Favorece la resolución de conflictos y con ello la toma de decisiones.

Los estudios de las neurociencias parecen corroborar que el autocontrol es un recurso limitado y no podemos dejar todo a la “fuerza de voluntad”, porque se va agotando.

Algunos autores han utilizado la analogía entre el autocontrol y un músculo para explicar cómo la fuerza de voluntad se puede agotar si se usa en exceso como consecuencia de un descenso de los niveles de glucosa en sangre (Baumeister, 2007).

 

Entonces si enseñamos a nuestros hijos a ejercitar el autocontrol, podemos lograr que ellos desarrollen esa destreza y encuentren la mejor manera de reaccionar ante una situación.

Pautas para desarrollar el autocontrol

  • Nosotros somos los modelos significativos.
  • Apoyarle en reconocer las emociones, para que puedan canalizarla de una forma adecuada.
  • Establecer rutinas y horarios.
  • Elogiarlo y/o recompensarlo por los momentos en que intente autocontrolarse o pueda lograrlo.
  • Recordar emplear una crianza democrática (incluyendo límites o normas).
  • No imponerles cosas, sino negociar para hacerlos partícipes de la toma de decisiones o resolución de conflictos.
  • Explicarle los beneficios del autocontrol.

El lograr autocontrolarse en los niños, adolescentes y adultos requiere de tiempo, paciencia y flexibilidad, Sobre todo recordar que como padres seremos los moldeadores de las conductas de nuestros hijos, con nuestra propia manera de reaccionar. Si nuestra manera de reaccionar es poco adecuada, tenemos que ser sinceros y explicarle que en ocasiones nos dejamos llevar por las situaciones, pero debemos controlarnos.

Una forma sencilla para enseñar a los niños a autocontrolarse es “La técnica del semáforo”.

Esta técnica les enseña por medio de los colores del semáforo a autocontrolarse, recordemos un refrán popular “la práctica hace al maestro”. Entre más la ponen en practica, más aprenderán a utilizarla.

Todos, desde niños hemos visto un semáforo y reconocemos que ante los colores debemos reaccionar.

  • El rojo indica parar.
  • El amarillo esperar o pensar hacia que calle vamos a tomar.
  • El verde nos indica que podemos avanzar.

La facilidad de comprensión del funcionamiento del semáforo, nos ayudará a emplear de forma constante la técnica, para poder logra resultados satisfactorios.

Pasos para enseñar la técnica:

  • Dibujar el semáforo con nuestros hijos.
  • Explicar los colores:
  • Rojo: debemos parar nuestras emociones o impulsos (ira, agresión, entre otras). Así como cuando frenamos el carro al ver el color rojo.
  • Amarillo: pensar, podemos respirar (de uno a diez, contar números) hasta tranquilizarnos y podamos pensar de forma adecuada. Aquí aprovechamos para reconocer las consecuencias, por ejemplo si le pegamos al compañeros por tirarnos el borrador, podríamos ir a la dirección. Entonces debemos buscar varias alternativas de resolución de conflictos o formas adecuadas para reaccionar ante una situación. “si nos tomamos tiempo para pensar, podemos imaginar las consecuencias y buscar nuevas alternativas”.
  • Verde: aquí vamos a solucionarlo. Es decir vamos a solucionarlo de una forma adecuada.
  • Podemos brindarle ejemplos y que nos indiquen diversas formas de reaccionar y posibles alternativas de resolución.
  • Además los semáforos que hemos dibujado, los podemos usar como guía de bolsillo para recordar implementarlos.

No podemos pedir autocontrol de la noche a la mañana, pero si podemos ejercitarlos, para lograr que nuestros hijos encuentren la mejor manera de reaccionar ante un estímulo.

Leave a Reply