Cómo el juego estimula el cerebro infantil


El bebé gatea por la sala, mira a su alrededor, encuentra una pelota, la agarra con su manita y lo más pronto posible esa pelota esta dentro de su boca. Después de un tiempo la madre grita “esa es la pelota del perro”.

 Los bebés van alrededor de la casa mirando, tocando y recorriendo todo ¿será porque están explorando el mundo que les rodea? pero con cada una de estas actividades envían mensajes a su cerebro y producen conexiones. Diversas son las experiencias que tiene un bebé, pero así mismo elaborara más conexiones y si esas experiencias se repiten se producirá una estimulación en las conexiones cerebrales.

El juego en los bebés

Ésta es una de las mejores etapas, porque el bebé de cada cosita hace un juego, lleno de risas, balbuceos y sobre todo descubrimientos, que si son reforzados por los elogios de los padres o familiares significativos, será un logro que producirá una sensación de agrado para el cerebro del bebé.

Cuando el bebé empieza a gatear y/o caminar los mejores juguetes serán: pelotas, aros, bloques de madera, vasitos y cajetas. Con cada uno de estos juguetes el niño irá fortaleciendo su psicomotricidad y sus sentidos. Aquí el niño va desarrollando la capacidad de permanencia donde empieza a reconocer que un objeto está y luego puede desaparecer.

Muchos padres juegan con sus niños a esconder sus rostros, entonces el niño al encontrarlo ira fortaleciendo las conexiones que establecerán la permanencia del objeto. Además el bebé realizará juegos como tirar la toallita o el sonajero y esperar que alguien se lo pase, muchos niños durante los primeros dos años realizan esta actividad y les llena de satisfacción, pero es aquí donde están reforzando sus conexiones cerebrales.

El juego en los niños pequeños

Cuando el niño empieza a caminar, le fascina los juguetes que son de empujar, halar, bloques de madera para desplazar. Estos juguetes irán fortaleciendo conexiones, pero aquí ya el niño introduce su capacidad de imitación, puede con algunos juguetes imaginar que va en un coche manejando y sobre todo “grita, pita y frena como papá al volante”, con esta habilidad de representación el niño empezará a “imaginar durante el juego”.

Cuando el niño puede representar en su mente, logrará imaginar durante el juego, entonces esto indica que puede pensar de manera abstracta. Aquí podemos como padres reforzar la imaginación de nuestros hijos, conociendo y compartiendo sus fantasías, elogiando con expresiones emocionales lograremos integrar de manera efectiva los hemisferios cerebrales.

El juego en preescolares

Las experiencias y vivencias de los niños, ayudarán a fortalecer su imaginación durante el juego. Como padres en esta etapa de preescolares podemos apoyar a nuestro niños con accesorios, disfraces y elementos básicos como cajeta que harán que la imaginación del niño no se ponga límites.

Durante el preescolar se dan muchos juegos y cada uno de éstos esta dirigido a reforzar habilidades sociales, psicomotoras, cognitivas, entre otras.

En esta etapa el juego estimulará destrezas de pensamiento como recordar situaciones y acontecimientos, integrarlas como experiencias, que se puedan representar, para utilizar como resolución de problemas posteriores.

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Muchas veces como padres pensamos que si le damos a nuestros hijos juguetes más sofisticados y tecnológicos, tendrán una capacidad intelectual más elevada y si usamos las aplicaciones para aprender a leer, escribir, sumar y restar desde los tres años en adelante, el rendimiento académico de nuestros hijos será satisfactorio.

Pero es aquí donde les indico, que lo que logrará que nuestros niños tengan mejor desempeño, son las experiencias que tengan y sobre todo el vínculo que le brindemos para sentirse sostenidos y seguros dentro de su ambiente.

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