Mi hijo no quiere escribir


“Respetados padres de familia, se les informa que Fulanito no hizo nada en el día de hoy, no copia el plan, ni las tareas para mañana, por favor hablar e incentivar al niño en casa…” Actualmente en el cuaderno de tareas vemos más la letra de la maestra, que la escritura de nuestro hijo o hija.El primer grado se esta volviendo un sinónimo de no quiere escribir, niños que en las primeras semanas de clases iban todos animados, hoy en día están cansados en la hora del recreo y se desvelan pasando las actividades escolares a sus cuadernos.

Padres y maestros, recordemos cualquier cosa que los adultos consideren que un niño deba hacer, puede convertirse en algo divertido a través del juego.

Sí, parto de esta premisa porque sencillamente escribir debe ser divertido para el niño, esas ganas de hacer las letras, jugar encontrado palabras y sobre todo apropiarse de la escritura de su nombre que hasta en las paredes lo quiere plasmar.

A veces escribir puede parecer algo tan fácil y sencillo para los adultos, pero para un niño es un proceso que toma su tiempo, dependiendo de su propio ritmo y de la estimulación previa de los procesos necesarios para el logro de la famosa “escritura”.

Con escribir se busca el desarrollo integral del niño o niña, desde un equilibro entre sus capacidades sensoriales (sentidos), motrices (movimiento), afectivas (emociones) e intelectuales (pensamientos).
Cuando el niño o niña empieza a escribir debemos tener claro:

  • Agudeza visual, si el niño tiene algún problema de visión se le va a dificultar transcribir del tablero.
  • Agarre de pinza (pulgar-índice): el niño debe saber agarrar el lápiz, porque alln al escribir: tener empieza a escribir debemos tener claro:ilibro entre sus capacidades sensoriales (sentidos), motrices ()ncií la escritura tendrá un ritmo más rápido.
  • Posición al escribir: adoptar una postura adecuada en la silla de trabajo cuando vaya a escribir, ayudará a mejorar a la hora escribir.
  • Ritmo: es una de las habilidades que más lo ayudará a mantener una coordinación y movimiento rápido o no tanto a la hora de escribir o hacer un dictado de palabras.

Cursiva o imprenta he ahí el dilema.

Con los avances de la tecnología muchos niños quieren llevar sus tablets y escribir en sus teclados. Hablando con un
grupo de maestros, pregunto ¿imprenta o cursiva? Me dicen “nuestro sistema educativo pide cursiva”, pero he evaluado niños extranjeros que usan letra imprenta y al llegar a nuestro país le exigimos cursiva, entonces, buscando encontré que los neurocientíficos indican que escribir en cursiva es beneficioso para el proceso enseñanza- aprendizaje, porque logra la “especialización por áreas del cerebro”, es decir, mejora el rendimiento óptimo integrando la sensación, el control del movimiento y el razonamiento. Ya que la escritura imprenta solo involucra la practica visual, según estudios de tomografías del cerebro, diversas áreas del cerebro se coactivan durante el aprendizaje de la escritura en cursiva.

Cuidado con el exceso del cuaderno de caligrafía y planas.

La utilización abusiva de planas y caligrafía puede crear en el niño o niña una reacción contraria a la deseada, porque los niños se cansan de tener que copiar y reproducir cada modelo una y dos y cien veces más, entonces el escribir puede volverse aburrido y tedioso.

¿Qué podemos hacer?

  • Haga arabescos o garabatos, para ir dándole soltura a la mano.
  • Pídale a su niño que lo acompañe cuando firma una compra, hace un cheque o cuando anote un teléfono y enfatice “mira lo importante que es escribir”.
  • Motívelo a escribir a su manera, lo importante es que se entusiasme con la escritura, posteriormente irá mejorando sus trazos y letra.
  • Leer hace que el interés por escribir cuentos o hacer anotaciones se más emocionante.
  • No limitar la creatividad, si el niño desea escribir con macilla o tempera elogie la iniciativa.
  • No desvalorice su escritura.
  • Podemos enseñarlos a construir diarios, con pequeñas frases, oraciones y acompañados de dibujos o recortes de revistas.
  • Anímelo hacer la carta de pedidos de cumpleaños, de felicitaciones para familiares o amigos y sobre todo la famosa “cartita de navidad”.

Si el niño ya se creó un escenario negativo de su primer grado y ve la escritura como un tema que no se debe hablar, y llega al punto de ponerse ansioso o irritarse, empecemos hacer actividades más lúdicas, poco a poco podemos introducir la escritura pidiéndole que escriba recetas, o adivinanzas para un juego de descubrir tesoros; así podrá ver la importancia de la escritura como un lenguaje plasmado en una hoja de papel y que lo llevará tan lejos como él y su motivación lo desee.