Niños amos


Como padres queremos darle lo mejor a nuestros hijos y en algunos casos consentirlos en todo, puede ser para brindarle lo que no tuvimos de niños y siempre anhelamos.

Cuando los niños son pequeños, los padres desean mimarlos, consentirlos; pero el niño “crece” y al crecer va aprendiendo que con solo llorar, gritar, tirarse al suelo (por mencionar las mas comunes); el niño aprende a esperar. Así sus estrategias se van haciendo mas elaboradas y la habilidad de los padres, para manejar estas conductas, cada vez parece más utopía.

¿Qué son los niños amos?

Estos niños son amos ante sus padres y se comportan de manera autoritaria ante los demás adultos. También son llamados “niños tiranos” o comúnmente “niños consentidos”.

Estos niños aprenden a conseguir lo que desean, en el momento que lo quieren. De entrada los niños son insistentes, y más con las cosas que quieren, en ocasiones los padres doblegan opinión por complacer al niño, pero he allí donde el niño toma autoridad y empieza su reinado.

Los “niños amos”, ponen primero sus deseos a sus pensamientos, es decir “yo quiero” a “yo pienso”. Lo que se impone en ellos es el goce autónomo, ven a los demás como personas que deben complacerlos y seguir sus órdenes.

Tendemos a culpar a los padres, por ser muy permisivos y protectores, pero en ocasiones son otros familiares (tíos, abuelos, padrinos, entre otros) los que sugieren a los padres, para que consientan al niño(a).

sorpresaCaracterísticas de los niños amos

  • Se creen el centro del universo.
  • Demandan mucha atención, no solo de sus padres, sino de todas las personas a su alrededor.
  • Insensibilidad emocional.
  • Poca importancia ante la disciplina o crianza que implementan sus padres.
  • Dificultades para expresar y desarrollar sentimientos de culpa o remordimiento de sus actos.
  • Baja tolerancia ante la frustración.
  • Tienden a culpabilizar a los demás de las cosas que hacen.

Presentan problemas de adaptación a entornos nuevos, porque no respetan los límites establecidos.

imagesEn la escuela:

  • Tienden a llevar la contraria a sus maestros y autoridades del colegio.
  • Pueden hacer berrinches o pataletas, al no conseguir lo deseado.
  • No hacen silencio, durante las actividades que necesitan concentración.
  • Durante las actividades recreativas, están metidos en riñas o discusiones.

¿Cómo evitar mimar a los niños y niñas?

Es necesario enseñar a los niños a controlar sus impulsos y la satisfacción de sus necesidades de forma inmediata. Desde pequeños podemos ir estimulando la tolerancia a la frustración, con el cambiar los pañales, problemas de sueño.

Al momento de crecer brindarle responsabilidades acorde a su edad, por ejemplo: llevar los platos al fregador, arreglar la mesa, entre otras.

Reconozco que no es fácil poner un límite donde ya se estableció una conducta que nos domina. Aquí les comento este refrán muy conocido “lo que cueste en la infancia, se agradecerá en la adolescencia”.

5Algunas sugerencias, para recuperar el control: 

  • Empecemos a negociar con ellos, los niños deben saber que hay decisiones en las que pueden participar y otras les corresponde únicamente a los adultos.
  • Tener límites y normas claras.
  • Dejemos que experimenten momentos de ocio, así pueden desarrollar su creatividad.
  • Dejarles en claro que como padres somos los encargados de brindarles seguridad.
  • Ser firme y claros en la comunicación. “Gritar no es sinónimo de tener la razón”.

Como padres en ocasiones nos sentimos culpables cuando ponemos límites con nuestros hijos, pero debemos tener presente que poner límites en si no es malo, lo negativo es cuando limitamos arbitrariamente al niño o niña y nos mostramos de una manera tirana.

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