El niño tímido


Van a un cumpleaños y los padres por más que usan todas sus estrategias manipulativas para que su hijo juegue o busque las pastillas de la piñata, el niño se pasa pegado a la falda de mamá, ni para saludar a sus primos. Entonces sale uno de los padres ante los demás familiares que ansiosos esperan ver el desenlace y coloca la etiqueta es que es un “niño tímido”. Muchos padres ven la timidez de su niño como algo pasajero y en el extremo de los escenarios como un niño que no molesta y se porta bien, cuando llega al colegio es donde uno de los docentes pone la alarma y dice que algo está pasando.

La timidez infantil se puede manifestar durante los primeros años y más si se fortalece el temor a la separación de los padres. Se puede observar cuando mamá no puede brindarle la confianza al niño de explorar su entorno y ella lo explora por él. Es decir tenemos que brindar confianza e independencia; no es ahora que van a dejar al niño solo en todo, recuerden es un proceso de poquito a poco.

Señales de timidez

  • Se muestra reservado y distante.
  • Inseguridad
  • En ocasiones lentitud.
  • Tendencia al aislamiento
  • Conductas de miedo y ansiedad
  • Reacciones tales como: temblor, tartamudeo, sudoración y dolores estomacales.
  • Sentimientos de inferioridad, hipersensibilidad, culpabilidad, entre otras.

Timidez no es sinónimo de patología

¡Sí! hay un grado de timidez que es adecuado a lo largo de nuestras vidas, pero el punto de corte entre una timidez leve y lo que roza en la patología es el grado de incapacidad que puede causar la misma, por ejemplo: un niño que siempre se bloquea con los niños conocidos y no conocidos, es un niño que debemos buscar atención, pero un niño que con sus conocidos se va de juego y con los que no conoce le cuesta un poco al principio es un niño que tiene una timidez leve.

¿Qué podemos hacer?

  • Evitar colocarle etiquetas
  • Forzarlo a socializar, no hará que baje su timidez, pero si puede ocasionar que aumenten sus inseguridades y miedos.
  • No armar un cuadro de estrés, traten de manejar la situación con naturalidad (aunque parezca difícil, tenemos que hacerlo).
  • Escuchar de manera activa e interesado lo que expresa, vamos ayudarlo a expresar sus emociones.
  • Elogiarlo por los intentos en los cuales trata de integrarse al grupo.

Padres y madres, los niños van creciendo lo que involucra que nosotros dejemos de verles como los bebés que siempre dependerán de nosotros.