El primer noviazgo, una ilusión propia de la adolescencia


Pasan horas en el Smartphone mandando y recibiendo fotos, su rostro se sonroja a cada rato, más que cuando jugaban a las cosquillas de bebé. Cuando escucha el sonido de un mensaje da brincos y su estado en las redes sociales tiene como mínimo común denominador “<3”, “:*” aunada una letra del abecedario ¿Qué indica algo? Es obvio que como padres nos intriga, entonces si puede ser una pista de que nuestro hijo o hija “ya creció”.Algo esta pasando en la vida de nuestro adolescente, son emociones y sentimientos propios de la edad, pues a partir de los 14 o 15 años los adolescentes comienzan a tener intentos de posibles noviazgos con amigos que son cercanos, que pertenecen a su grupo de amistades o en la actualidad a sus redes sociales.

Cuando un joven se enfrenta a su primera relación amorosa, la teme y la desea al mismo tiempo. 

La interrogante de muchos padres se centra en ¿Cuándo debe un adolescente vivir su primer noviazgo? ¿Después de terminar bachiller? ¿Cuándo trabaje?

Muchos estudios apuntan que a los “15 años” es la edad promedio, para que un adolescente viva su primer noviazgo, esto puede ser una edad de referencia, pero en realidad nuestro adolescente nos indicara cuando es su momento para vivir esa gran experiencia llena de ilusiones. Algunos padres consideran un año antes o varios posteriores, cada adolescente es único, cada familia es diferente y tiene sus propias normas y reglas.

Como padres, nos encontramos en un casi “dilema existencial” al ver a nuestros hijos e hijas pasar por la pubertad, mirar como los amigos se vuelven su centro del universo y posteriormente como el primer noviazgo, puede hacer que su atención sea única y exclusiva, para una sola persona. No es fácil, pero tampoco difícil verlos crecer con el pasar de los años, no obstante debemos tener claro que el “noviazgo” en la adolescencia es una ilusión y un posible ensayo que deben experimentar los jóvenes para prepararse para las relaciones más maduras o duraderas. En ocasiones es mejor vivenciarlo ahora que estamos allí para contenerlos y sostenerlos en sus alegrías, tristezas y decepciones… contenerlos no es sinónimo de decir “te lo dije” es comprenderlos y entenderlos, para que se sientan que todavía estamos allí para escucharlos.

Hoy en día internet abre la puerta a una nueva modalidad de noviazgos “cibernoviazgos” o las “citas online” (momento de frustración al quedar sin data o sin señal wifi), se conocen por las redes y es allí donde debemos tener mucho cuidado. Esto puede tener sus pro y sus contras, porque debemos estar atentos y preguntarnos ¿Qué lleva a nuestro hijo entablar una relación virtual? Puede ser que le brinde un poco más de seguridad, miedo al rechazo o en la mayoría de los casos no tener problemas con papá o mamá.

Entonces he aquí un punto muy interesante, muchas veces pensamos que nuestros hijos aún son niños y no saben lo que es un noviazgo, pero posiblemente a nuestras espaldas tengan relaciones amorosas, por las que pueden recurrir a inventar excusas (mentiritas) para verse o salir un rato. También la rebeldía puede dominar cuando las relaciones son a escondidas, sencillamente porque no puede expresar lo que siente con sus padres o con su familia. En estas ocasiones es donde pueden ser más vulnerables a relaciones sexuales y al consumo de drogas legales e ilegales.

¿Cómo se comportan los adolescentes cuando están enamorados?

  • La higiene personal pasa a ser lo primordial, están más interesados en como lucen y se ven físicamente.
  • Pueden parecer distraídos o despistados.
  • Pérdida de apetito o mucho interés en hacer dietas o ejercicios.
  • Pasan horas chateando, hablando por sus móviles y sus mensajes o imágenes de estado los delatan.
  • En algunos casos tienen a bajar el rendimiento académico.
  • Sus salidas al centro comercial o a la casa de sus amigos son más frecuentes.
  • En ocasiones se pueden mostrar tristes, cuando tienen alguna diferencia con su pareja. 

¿Qué debemos hacer?

No quiero asustarlos, pero es un buen momento para hablar de sexo, métodos anticonceptivos y de protección, así podemos prevenir embarazos, enfermedades de transmisión sexual y otros riesgos.

Aceptar el hecho que nuestro hijo o hija esta creciendo, nos permitirá guiarlos y acompañarlos en esta etapa de sus vidas. Hablar sobre las emociones que pueden darse durante esta etapa, los ayudará a comprender algunas reacciones o conductas que estén teniendo.

Adolescentes: aunque el amor parezca intenso y eterno, debemos tener cuidado con las imágenes o vídeos que mandamos a los llamados “amigos especiales” y/o parejas.

Para concluir padres y madres no vamos a ser los mejores amigos(as) de nuestros hijos e hijas, pero SI podemos brindarles la oportunidad que pueden acudir a nosotros en cualquier momento y ante cualquier situación, sobre todo aclararle que como padres estamos para comprenderlos y guiarlos.

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