Vamping: “Adolescentes privando el sueño por las redes sociales”


A las 12:30 a.m. María está en su cuarto acurrucada debajo de las sábanas, con las luces apagadas, sus audífonos a medio volumen escuchando música electrónica en su Smartphone. Mientras tanto ella revisa las actualizaciones de sus redes sociales y manda un tweet expresando “mañana me duermo a la primera hora en el cole #vamping”… lo más curioso de todo es que ella le dijo “buenas noches a sus padres a las 9:00 p.m.”

Hoy en día, es muy común ver en los salones de clases a estudiantes que se están durmiendo y con ojeras que parecen tatuajes debajo de sus ojos.

El vamping es un término propio de los adolescentes donde describen que están conectados hasta altas horas de la noche en las redes sociales. Muchos profesionales consideran que es una moda, pero más que una moda es una necesidad de los adolescentes a interactuar entre ellos, sin restricciones de los padres y disfrutar de la privacidad e intimidad.

Algunos adolescentes hacen alarde de la situación, otros se lamentan; pero en su rendimiento académico se ve reflejado las consecuencias de desvelarse y no precisamente estudiando para un trimestral.

Debemos reconocer que descansar durante la noche, nos ayuda al crecimiento, en el estado de ánimo, control del metabolismo y el peso corporal.

El Vamping tiene sus consecuencias en el desenvolvimiento de las actividades diarias, como también puede ser una causa para el desarrollo de un trastorno del sueño, por ejemplo insomnio.

La organización mundial de la salud (OMS) detalla en un estudio que los adolescentes deben descansar entre ocho y nueve horas por noche. Sin embargo los adolescentes y sus padres no son conscientes de las consecuencias a corto y largo plazo, para su cuerpo y su mente.

El no dormir durante la noche puede limitar la capacidad de aprender, escuchar, atender y comprender, así como también la capacidad para resolver problemas. Además pueden sentirse más fatigados al día siguiente, recurrir a los famosos “atracones” que es comer mucho en poco tiempo, más propensos a problemas cutáneos (acné). Asimismo pueden experimentar lapsus de pérdida de visión, porque al estar en el cuarto con la luz apagada y solo el computador o Smartphone encendido, se fuerza la vista para leer o ver imágenes. Si nuestros hijos están realizando esta práctica y la situación se esta saliendo de nuestras manos, podemos:

  • Poner límites, no restringir el uso de las nuevas tecnologías.
  • Establecer horarios adecuados para dormir las horas necesarias.
  • Incentivar a las relaciones cara a cara.
  • Estimular y fortalecer los vínculos entre padres e hijos.
  • Recordar que todo en exceso tiene sus consecuencias en la salud física y mental.

El vamping va tomando fuerza cada día y son muchos los adolescentes que lo practican en silencio, porque pueden chatear con sus amigos con libertad, alcanzar niveles en los videojuegos con mayor destreza, por eso debemos estar conocerlos y escucharlos, para poder establecer límites y explicarles el valor del contacto cara a cara. Hoy en día parece algo imposible, porque tanto padres como hijos a la hora de comer están en sus dispositivos atraídos por las nuevas tecnologías “si la regla es para uno, es para todos”.

Recordemos que al descansar adecuadamente, nuestro cerebro estará en la habilidad regeneradora adecuada para adquirir y recordar los conocimientos adquiridos.

Leave a Reply