Psicopedagogía

¿Cómo defenderse sin agredir?

A veces pensamos que ante una agresión física, nuestros hijos sólo tienen dos caminos: defenderse o dejarse.

¡SI TE PEGAN, PEGA!
Cómo padres, nos irrita, angustia y nos hace sentir impotentes, el hecho de no poder estar allí para solucionar una agresión contra nuestro hijo. Es cierto que a veces no sabemos cómo reaccionar y en algunas ocasiones hasta le decimos a nuestros hijos, “si te pegan, pega”.

Cuando instruimos a nuestros hijos, debemos estar conscientes de que nosotros somos una autoridad y un ejemplo para ellos. ¿Ha pensado usted, cómo se sentirá un niño o niña a quien sus padres presionan para que responda a una agresión y él sencillamente no sabe cómo hacerlo o siente temor? Decir que el niño siente temor, aclaro, no quiere decir que nuestro hijo sea un cobarde, sino que no sabe cómo buscar otra solución que no involucre golpes ni agresión, porque él sabe cómo duelen los golpes y así como no los quiere para él mismo, tampoco los quiere para otros.

Pensemos: si usted va manejando y le chocan su carro, ¿su reacción sería chocar al que lo hizo? ¿Verdad que esa no es la solución? Si lo fuera, ¿cuándo terminaría ese asunto? Lo mismo pasa en la situación anterior; si instruimos al niño: “si te pegan, pega”, entonces ¿cuándo acabará la agresividad? ¿Cuándo dejarán de pegarse los estudiantes?

Hay chicos que no se sienten con las facultades físicas o la capacidad para poder defenderse de un ataque físico; si saben que existen alternativas y que no es necesario usar la fuerza o saber pelear para defenderse, podrán manejar la situación y defenderse usando la inteligencia emocional.

CONFLICTOS
Cuando escuchamos la palabra conflicto o problema, nuestro pensamiento enseguida va a lo negativo. Sin embargo, un conflicto puede entenderse como una oportunidad de aprendizaje y todo aprendizaje es positivo. El conflicto nos ofrece la oportunidad para aprender habilidades sociales, negociación, empatía, valores, toma de decisiones y sobre todo, escucha activa.

¿QUÉ PODEMOS HACER?
Como padres, somos el ejemplo vivo cotidianamente, somos de quién nuestros hijos aprenden a resolver sus conflictos y situaciones especiales, por eso padres dejen que sus hijos los vean en los mejores momentos y en los no tan buenos, porque así comprenderán que en la vida también hay situaciones que involucran un poco más de nosotros.

He aquí algunas recomendaciones que podrán ser de gran ayuda en situaciones difíciles o conflictivas:
• Evite gritar o insultar. Hablar en un tono de voz adecuado.
• Trate de mantener la calma, aunque sea difícil, es conveniente. En la calma podemos actuar más objetivamente.
• Evalúe las posibles consecuencias.
• Piense en varias alternativas.
• Simule situaciones en el hogar, que le permita practicar soluciones ante situaciones difíciles.
Como padres debemos saber escuchar, apoyar, y comprender a nuestros hijos. 

Recuerden que incentivarlos a resolver los problemas con golpes, solo traerá más golpes.

Psicólogo Clínico de niños y adolescentes, Psicopedagogo y Terapia de Juego #Hoyfuialpsicologo

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