25 Ago Empezar es difícil
“Ya te dije que empieces la tarea.” “¿Todavía no has comenzado?” “Si hubieras empezado cuando te lo dije, ya habrías terminado.” Son frases bastante comunes cuando llega la hora de hacer tareas en casa. Para el adulto, la instrucción parece sencilla: sentarse, abrir el cuaderno y comenzar. Sin embargo, para algunos niños existe una dificultad que aparece incluso antes de mantener la atención o terminar lo que tienen pendiente: lograr iniciar.
Cuando esto ocurre con frecuencia, es fácil interpretarlo como pereza, falta de interés o incluso desobediencia. El niño puede llevar varios minutos sentado frente al cuaderno, levantarse a buscar algo, regresar, sacar un lápiz, volver a distraerse y todavía no haber comenzado. Desde afuera pareciera que está evitando deliberadamente lo que tiene que hacer. Pero empezar una tarea requiere más de lo que parece.
Empezar también requiere habilidades
“Hacer la tarea” no es realmente una sola acción. El niño tiene que detener lo que estaba haciendo, recordar qué tiene pendiente, buscar los materiales, decidir por dónde comenzar, organizar una secuencia y mantenerla hasta alcanzar una meta. Muchas de estas habilidades están relacionadas con las funciones ejecutivas, procesos que nos permiten organizar y dirigir nuestra conducta hacia un objetivo.
En niños con TDAH pueden presentarse dificultades en habilidades necesarias para manejar el tiempo, los materiales y las demandas de las actividades académicas. Precisamente, estas dificultades de organización, manejo del tiempo y planificación han sido estudiadas como objetivos específicos de intervención en niños con TDAH (Abikoff et al., 2013; Bikic et al., 2017).
Por eso, algunas instrucciones que para un adulto parecen muy claras pueden seguir siendo demasiado amplias para un niño.
Cuando una instrucción contiene muchas acciones
Pensemos, por ejemplo, en “ordena tu cuarto”. Dentro de esas tres palabras pueden existir muchas acciones diferentes: recoger la ropa, guardar los zapatos, ordenar los juguetes, llevar un vaso a la cocina o hacer la cama.
Algo parecido ocurre cuando decimos “haz la tarea”. Hay que buscar la mochila, revisar qué dejaron, sacar el cuaderno, encontrar la página, leer las instrucciones y decidir qué hacer primero.
El problema es que muchas veces damos la instrucción pensando en el resultado final, mientras que el niño todavía necesita identificar las acciones necesarias para llegar hasta allí.
Una cosa por vez
Una estrategia sencilla consiste en hacer visible el primer paso. En lugar de repetir “haz toda la tarea”, podemos comenzar con “abre el cuaderno”. Después, “busca la página”. Luego, “lee la primera pregunta”.
La idea es transformar una tarea amplia en acciones más pequeñas y concretas. Esta estrategia aparece también como “One thing at a time” en el material 101 Tips for Adulting with ADHD, donde se propone comenzar con una tarea pequeña antes de pasar a la siguiente cuando una actividad completa resulta difícil de abordar.
Esto no significa reducir indefinidamente todas las demandas ni hacer las cosas por el niño. Significa ofrecer suficiente estructura para que pueda ponerse en marcha.
De la ayuda a la autonomía
Al principio podemos decirle cuál es el primer paso. Después podemos cambiar la indicación por una pregunta: “¿Qué necesitas hacer primero?”. Más adelante, queremos que sea el propio niño quien pueda detenerse frente a una tarea y preguntarse: “¿Cuál es el primer paso?”.
La ayuda, por tanto, debería ir cambiando con el tiempo. Lo que inicialmente hacemos junto al niño puede convertirse poco a poco en una estrategia que utilice de manera independiente.
Esto es importante porque el objetivo no es crear dependencia del adulto. Queremos que aquello que primero ocurre mediante el acompañamiento pueda ir transformándose en una herramienta que el niño utilice para organizar su propia conducta.
¿Qué nos dice la evidencia?
La idea de dividir una tarea en pasos pequeños no debe entenderse como una técnica aislada capaz de resolver por sí sola las dificultades de organización. Forma parte de un abordaje más amplio en el que las habilidades necesarias para organizar, planificar y completar las tareas pueden enseñarse explícitamente.
Abikoff et al. (2013) realizaron un ensayo controlado aleatorizado con 158 niños de tercero a quinto grado con TDAH. Una de las intervenciones estuvo dirigida específicamente al entrenamiento de habilidades de organización, manejo del tiempo y planificación. Los resultados mostraron mejoras en estas habilidades, así como en diferentes aspectos del funcionamiento académico y familiar.
Posteriormente, Bikic et al. (2017) realizaron una revisión sistemática y metaanálisis sobre intervenciones de habilidades organizativas en niños con TDAH. El análisis incluyó 12 estudios y 1,054 participantes. Los autores encontraron mejoras en las habilidades organizativas, con efectos moderados según las evaluaciones de los docentes y mayores según las evaluaciones de los padres. También encontraron mejoras más modestas en inatención y desempeño académico. Los propios autores señalaron limitaciones metodológicas en los estudios disponibles, por lo que estos resultados deben interpretarse dentro de ese contexto.
Estos hallazgos ayudan a comprender por qué no siempre basta con pedirle a un niño que se organice. Algunas de las habilidades que esperamos que utilice pueden necesitar enseñanza, práctica y apoyos concretos antes de que pueda aplicarlas de manera independiente.
Encontrar el primer paso
Muchas veces pedimos una habilidad sin enseñarla. Decimos “organízate”, “concéntrate” o “empieza”, esperando que el niño pueda convertir esas palabras en una secuencia de acciones. Pero una instrucción puede decirle qué esperamos de él sin necesariamente enseñarle cómo llegar hasta allí.
La próxima vez que un niño lleve varios minutos frente a una tarea sin comenzar, antes de repetir “empieza de una vez”, podemos probar algo diferente: ayudarlo a encontrar una acción pequeña y concreta.
“Abre el cuaderno.”
“Busca el lápiz.”
“Lee la primera pregunta.”
Una cosa por vez.
Porque aprender a empezar también implica aprender a encontrar el primer paso.
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Dimas E. Villarreal P.
⚡️Psicólogo Clínico de niños y adolescentes/ Terapeuta
🖍Psicopedagogo
🤖Terapia de Juego
#HoyfuialPsicologo


