La vocación deja pistas mucho antes de elegir una carrera
Cuando pensamos en orientación vocacional solemos imaginar pruebas de intereses, listas de carreras o conversaciones sobre el futuro. Sin embargo, antes de mirar hacia adelante, muchas veces necesitamos mirar hacia atrás.
Durante muchos años, la orientación vocacional se centró principalmente en identificar intereses, habilidades y aptitudes para ayudar a los jóvenes a elegir una profesión. Hoy estas herramientas siguen siendo importantes y continúan formando parte del proceso de evaluación. Sin embargo, también sabemos que la historia personal aporta información valiosa para comprender cómo se va construyendo la identidad vocacional.
Las experiencias vividas, las personas que han dejado huella, los desafíos superados y las actividades que han despertado interés con el paso del tiempo no solo forman parte de la historia de un adolescente; también ayudan a construir la manera en que se ve a sí mismo y el camino que empieza a imaginar para su futuro.
La identidad no aparece de un día para otro
La adolescencia es una etapa en la que empiezan a surgir preguntas que pocas veces tienen respuestas inmediatas.
¿Quién soy?
¿Qué se me da bien?
¿Qué quiero hacer con mi vida?
Aunque solemos asociar estas preguntas con la elección de una carrera, en realidad forman parte de un proceso mucho más amplio: la construcción de la identidad.
La identidad no se forma de un momento a otro. Se desarrolla poco a poco a partir de las experiencias que vivimos, de las relaciones que construimos, de los retos que enfrentamos y de aquellas actividades que seguimos eligiendo porque despiertan curiosidad, satisfacción o una sensación de competencia. Con el tiempo, todas esas experiencias comienzan a integrarse y nos ayudan a construir una idea de quiénes somos y del lugar que sentimos que podemos ocupar en el mundo.
Desde esta perspectiva, elegir una carrera no consiste únicamente en decidir qué estudiar. También implica comprender cómo se ha ido formando la persona que hoy debe tomar esa decisión.
La vocación también tiene una historia
Con frecuencia pensamos en la vocación como algo que aparecerá en el futuro. Esperamos que, en algún momento, el adolescente descubra aquello para lo que nació. Sin embargo, muchas veces las primeras pistas ya estaban allí.
Un proyecto escolar que disfrutó especialmente.
Un deporte que nunca quiso abandonar.
Una conversación con un profesor que lo inspiró.
Una actividad en la que disfrutaba ayudar a los demás.
Una experiencia familiar que cambió su manera de ver el mundo.
Incluso una dificultad que logró superar.
Por separado, pueden parecer recuerdos cotidianos. Pero cuando se observan en conjunto empiezan a mostrar un patrón.
Hay adolescentes que descubren que siempre disfrutaron explicar contenidos a sus compañeros. Otros recuerdan que desde pequeños organizaban juegos o actividades. Algunos encuentran satisfacción resolviendo problemas; otros, acompañando a quienes lo necesitan. Ninguna de estas experiencias señala automáticamente una profesión, pero todas ofrecen información sobre sus intereses, fortalezas, valores y formas de relacionarse con el mundo.
En muchas ocasiones, la vocación deja pequeñas pistas mucho antes de que el adolescente tenga que decidir qué carrera estudiar.
Mirar la historia para comprender el futuro
Una de las herramientas que utilizamos en orientación vocacional es la línea de vida vocacional.
Se trata de una estrategia narrativa que invita al adolescente a recorrer su historia e identificar aquellos momentos que considera significativos. No pretende decirle qué carrera debe elegir ni ofrecer respuestas automáticas. Su objetivo es ayudarlo a organizar sus experiencias para descubrir patrones que muchas veces habían pasado desapercibidos.
Durante este proceso exploramos actividades que disfrutó, personas importantes, logros, dificultades e intereses que han permanecido con el paso del tiempo. Al observar estas experiencias en conjunto, muchos adolescentes descubren conexiones que antes no habían visto y comienzan a comprender cómo se ha ido construyendo su identidad.
No se trata de buscar la carrera perfecta.
Se trata de comprender mejor quién es la persona que deberá tomar esa decisión.
La vocación no se encuentra, se construye
Este enfoque coincide con la Teoría de la Construcción de la Carrera (Career Construction Theory), desarrollada por Mark Savickas. Desde esta perspectiva, las personas no descubren una vocación que estaba esperando ser encontrada. La van construyendo al darle significado a las experiencias de su propia vida e integrarlas dentro de una narrativa coherente sobre quiénes son y hacia dónde desean dirigirse.
Esto también explica por qué dos adolescentes con intereses muy similares pueden terminar eligiendo caminos completamente diferentes. Las decisiones vocacionales no dependen únicamente de los gustos o de las habilidades. También intervienen la historia personal, los valores, las oportunidades, las relaciones significativas y la manera en que cada persona interpreta lo que ha vivido.
Por eso, la orientación vocacional moderna no busca únicamente responder la pregunta:
¿Qué carrera debería estudiar?
También intenta responder otra que resulta igual de importante:
¿Cómo se ha ido construyendo la identidad de este adolescente y qué nos dice esa historia sobre el futuro que quiere construir?
Mucho antes de elegir una carrera
La vocación rara vez aparece como una revelación repentina. Generalmente deja pequeñas pistas a lo largo de la vida: en aquello que despierta curiosidad, en las actividades que se disfrutan sin que nadie las obligue, en los problemas que resulta gratificante resolver y en las experiencias que terminan formando parte de la historia de cada persona.
Quizás, antes de preguntarle a un adolescente:
¿Qué quieres estudiar?
También valga la pena preguntarle:
¿Qué experiencias han sido importantes para ti?
Porque muchas de las respuestas que busca para su futuro llevan años escribiéndose en su propia historia.
Tal vez la orientación vocacional no empieza cuando preguntamos “¿Qué quieres estudiar?”. Tal vez empieza mucho antes, cuando ayudamos al adolescente a comprender quién es, qué experiencias le han dado sentido a su historia y cómo todo eso puede orientar el camino que quiere construir.
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Dimas E. Villarreal P.
⚡️Psicólogo Clínico de niños y adolescentes/ Terapeuta
🖍Psicopedagogo
🤖Terapia de Juego
#HoyfuialPsicologo


